En los pacientes que ingresaron por embolia pulmonar, esta fue la principal causa de muerte evitable

 

La enfermedad tromboembólica venosa (ETV), manifestada en forma de trombosis venosa profunda o de embolia pulmonar, es la segunda causa de muerte evitable en los pacientes con cáncer. Las células cancerosas producen una serie de sustancias que activan la coagulación de la sangre, de algún modo la espesan, y ello favorece que la sangre se trombose.

De hecho, una de cada 10-20 personas con cáncer desarrolla una trombosis o una embolia en el transcurso de la enfermedad oncológica, por lo que resulta clave conocer cuál es la mejor forma de tratar a estos pacientes.

Un estudio desarrollado por investigadores del Grupo RIETE ha analizado los riesgos y los beneficios del tratamiento anticoagulante en enfermos oncológicos con ETV, que siempre busca un equilibrio entre la densidad y la fluidez de la sangre para evitar nuevos episodios trombóticos o hemorragias graves.

Los especialistas analizaron a 10.962 pacientes con cáncer y ETV. 5.740 habían desarrollado una embolia pulmonar y 5.222 presentaban una trombosis venosa en una extremidad. De todos ellos, un 2,18% falleció debido a la embolia pulmonar. Y un 1,55% murió por hemorragia.

Los datos han demostrado que en los pacientes que ingresaron por embolia pulmonar esta fue la principal causa de muerte evitable, tras las diseminación del tumor. Por su parte, en los enfermos con una trombosis la embolia pulmonar fue el cuarto motivo de muerte evitable, tras la infección, el sangrado o la insuficiencia respiratoria

Los autores del artículo, publicado recientemente en Helyon, consideran este trabajo un punto de partida. Una guía para seguir investigando las consecuencias del tratamiento anticoagulante en los pacientes con cáncer.

 

 

Últimas noticias