El agente recibía tratamiento anticoagulante por una trombosis

 

Inocencio Alonso, el ertzaina fallecido el jueves 22 de febrero durante los altercados entre hinchas del Athletic de Bilbao y del Spartak de Moscú, murió debido a una embolia pulmonar y no por un infarto, como se dijo al principio.

“Cuando cayó desplomado, en mitad de la refriega entre ultras del Athletic y el Spartak, mientras llovían botellas y bengalas sobre su unidad, en un clima de absoluto estrés y hostilidad, el agente fallecido fue atendido en un primer momento por sus compañeros y por una aficionada que tenía conocimientos médicos. Posteriormente, cuando la ambulancia pudo llegar al lugar, fue evacuado al cercano hospital de Basurto. Los doctores intentaron reanimarle durante 80 minutos. Pero fue en vano. Sobre las 22.00 horas, su vida se apagó”, explica El Correo.

Fuentes del entorno familiar del agente de la policía explicaron al periódico que actualmente Alonso estaba anticoagulado, en tratamiento por una trombosis. Y que hace unos años padeció “un tumor hace y le fue extirpado un riñón”.

La embolia pulmonar es la tercera causa de muerte vascular, tras en infarto de miocardio y el ictus, y una de cada 15 personas con cáncer desarrollan una enfermedad tromboembólica venosa (trombosis venosa o embolia pulmonar).

 

 

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