Por el contrario, sí que es importante en las operaciones de prótesis de rodilla

La artroscopia de rodilla es una intervención ortopédica frecuente en todo el mundo y raramente provoca una enfermedad tromboembólica venosa (ETV, trombosis venosa o embolia pulmonar). Y pasar por el quirófano es uno de los factores de riesgo para que se den estas patologías, pero hasta ahora apenas se había analizado cómo es la evolución de los pacientes operados de una artroscopia en relación con la ETV. Investigadores del Grupo RIETE han puesto la lupa sobre esta situación, en un artículo publicado recientemente en Journal of Thrombosis and Thrombolysis.

Los científicos han comparado los datos durante el tratamiento anticoagulante de 101 pacientes que hicieron una ETV tras una artroscopia, 147 que hicieron una ETV tras una intervención quirúrgica (distinta a la artroscopia) por una fractura ósea y 19.218 pacientes que hicieron una ETV sin una causa conocida.

De entrada, constataron que los pacientes posartroscopia eran más jóvenes que los que hicieron una ETV sin causa conocida (50 años frente 66). Y a continuación el análisis de los datos del registro reveló que:

  • la repetición de una ETV es más frecuente en los pacientes posfractura ósea
  • en los tres casos, cuando se repite la ETV, se manifiesta sobre todo como trombosis venosa
  • los pacientes posfractura ósea son los que sufren más hemorragias graves
  • los pacientes posfractura ósea son los que fallecen más

Por todo ello, los autores del estudio consideran que la profilaxis para evitar una trombosis o una embolia pulmonar tras una artroscopia puede no ser siempre necesaria, puesto que los mayores riesgos se dan en las personas que pasan por quirófano con otro procedimiento ortopédico.

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