Tiene una base genética elevada, superior al 60%

 

¿Existen factores ambientales que interactúan con la genética humana y provocan episodios trombóticos? Esta es la pregunta que investigadores del hospital de Sant Pau de Barcelona y la compañía farmacéutica Stago pretenden responder. Con este objetivo han iniciado un proyecto de investigación para poder prevenir trombosis antes de que sucedan, una situación ahora impredecible.

Los doctores José Manuel Soria y Joan Carles Souto, responsables de la unidad de Genómica de Enfermedades Complejas y de la unidad de Trombosis y Hemostasia de Sant Pau, respectivamente, dirigen el proyecto. Basan este trabajo en una investigación que ya publicaron en el American Journal of Human Genetics, donde concluyeron que la trombosis tiene una base genética elevada, superior al 60%.

Hoy se conoce el 15% de la base genética de la trombosis. Esta investigación quiere descifrar el porcentaje restante, así como los factores que pueden ser biomarcadores de pronóstico y diagnóstico, y convertirse en dianas terapéuticas.

El grupo de Sant Pau centrará el proyecto en el mecanismo del organismo que regula la expresión de los genes (epigenética) a través del miRNA, que se manifiestan de forma distinta según el ambiente en el que estén sometidos (tabaquismo, obesidad u otros fármacos).

 

 

Últimas noticias