Así lo indica un estudio noruego sobre 66.000 personas

 

Con un buen tratamiento, la mayoría de las personas que ha sufrido una trombosis venosa profunda (TVP) o una embolia pulmonar (EP) recupera su cotidianidad. Pueden correr, saltar, viajar y recobrar el día a día previo a la enfermedad.

Sin embargo, uno de cada dos pacientes con TVP presenta molestias permanentes en la pierna y tres de cada 100 pacientes con una EP quedarán para siempre con dificultad para respirar.

Recientemente un equipo de investigadores noruegos ha analizado un aspecto que hasta ahora no se había estudiado: si existe una relación entre la TVP y la incapacidad laboral.

Los científicos se fijaron en la evolución de 66.005 ciudadanos de entre 20 y 65 años que entre 1994 y 1997 participaron en los estudios Tromsø y Nord-Trøndelag Health, a los que siguieron hasta el 31 de diciembre de 2008.

A lo largo de este periodo observaron qué individuos sufrieron una enfermedad tromboembólica venosa (ETV) y cruzaron estos datos con las incapacidades laborales que otorgó la Seguridad Social noruega.

384 personas desarrollaron una ETV y 9.862 recibieron una pensión por incapacidad laboral. Al centrar la lupa en la relación de casos de ETV con la asignación de una pensión por incapacidad, vieron que la tasa resultante era de 37,5 por cada mil personas al año. Por el contrario, la tasa de ciudadanos que recibió una pensión y no había sufrido una ETV resultó ser de 13,5 por cada mil personas al año.

“Los individuos con una ETV sin causa aparente tienen un 52% más de riesgo de sufrir una incapacidad laboral respecto a las personas que no han padecido una ETV”, señalan los investigadores en el artículo, publicado en Journal of Thrombosis anf Haemostasis.

Con esta observación los autores no solo pretenden mejorar el conocimiento de la ETV y sus implicaciones, sino también poner en alerta sobre el gasto social que conlleva.

 

 

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