Provoca que un 4% de los pacientes sangre de forma grave cada año, e incluso un 1,5% acabe muriendo por estas hemorragias

 

La embolia pulmonar (EP) es la tercera causa de muerte vascular después del infarto de miocardio y el ictus. En España esta patología es tres veces menos frecuente que el infarto o el ictus, pero cuando se produce se asocia a un tiempo de ingreso en el hospital más prolongado y a una mayor mortalidad.

El tratamiento de la EP se lleva a cabo con anticoagulantes. Una solución que, sin embargo, provoca que un 4% de los pacientes sangre de forma grave cada año, e incluso un 1,5% acabe muriendo por estas hemorragias. Ante esta situación, resulta “clave saber qué pacientes se benefician de un tratamiento más agresivo o más largo y, por el contrario, quiénes precisan de dosis más bajas o una menor duración de los fármacos anticoagulantes”, indica el doctor Manuel Monreal, internista e impulsor del registro RIETE y de las webs Trombo.info y Fuente.es.

Esta ha sido una de las conclusiones más destacadas del X Fórum Multidisciplinar de la Enfermedad Tromboembólica, celebrado en Córdoba los pasados 3 y 4 de abril, al que acudieron más de 400 facultativos de distintas especialidades vinculados a la enfermedad tromboembólica venosa (ETV).

Participación internacional

Dos de los más reputados expertos mundiales en la enfermedad tromboembólica, los profesores Paolo Prandoni, responsable del departamento de Ciencias Cardiológicas, Torácicas y Vasculares de la Universidad de Padua, y Harry Büller, internista del Academic Medical Center de Ámsterdam, asistieron al Fórum con las últimas novedades en el tratamiento de la patología.

El encuentro cordobés también sirvió para presentar los últimos avances médicos con la administración de los nuevos anticoagulantes. Además, se abordaron cuestiones como la suspensión del tratamiento en función del paciente y nuevas opciones para prevenir y/o para tratar mejor la enfermedad.

Registro RIETE

Además de la experiencia diaria, gran parte del conocimiento que actualmente se tiene de la ETV se debe al registro RIETE. Se trata de una base de datos, creada por el doctor Monreal en el año 2000, en la que médicos de todo el mundo han ido anotando de forma voluntaria las características y la evolución de sus pacientes. De esta forma RIETE se ha convertido en una gran fuente de conocimiento de la ETV para los expertos, que hoy cuenta con información de más de 51.000 enfermos.

“Poco a poco la idea fue prendiendo y actualmente participan en RIETE más de 200 hospitales de 20 países, incluyendo Canadá y Estados Unidos”, señala Monreal. Con los años este registro se ha convertido en una referencia mundial, gracias al volumen de información que lo nutre actualmente. “Conocemos mejor cómo tratar la enfermedad en cada caso concreto, facilitando un tratamiento individualizado”, añade el especialista.

“Además, permite diseñar escalas pronósticas que sirven para identificar qué pacientes tienen alto, medio o bajo riesgo de sufrir complicaciones y así facilitar el alta hospitalaria precoz en los pacientes de bajo riesgo o el ingreso en una unidad de Cuidados Intensivos en los de riesgo alto”.

 

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