La Comunidad de Madrid deberá indemnizar a la paciente con 50.000 euros por las secuelas de los errores médicos

 

No administrar medicación anticoagulante durante el postoperatorio “para evitar un tromboembolismo en una paciente con riesgo de sufrirlo”, este ha sido unos de los argumentos por los que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha condenado a la Administración madrileña, según ha recogido Diario Médico esta semana. Así, la Comunidad de Madrid deberá indemnizar a la paciente con 50.000 euros por las secuelas que le ocasionaron los errores médicos.

La sentencia también ha censurado al hospital público al que acudió la afectada porque visitó “varias veces el servicio de Urgencias con antecedentes, síntomas y signos que debieron de hacer sospechar la existencia de una trombosis venosa profunda”, precisa. Y añade: la reclamante tuvo que “acudir a Urgencias de otro hospital para ser tratada correctamente de la dolencia que padecía”.

La paciente acudió al centro sanitario para ser operada de una hidrosadenitis inguinal izquierda. En su historia clínica constaba que era “fumadora, en tratamiento con anticonceptivos y operada anteriormente en varias ocasiones de hidrosadenitis inguinal bilateral”.

Al día siguiente de recibir el alta la enferma acudió al servicio de Urgencias del hospital aquejada de “un dolor torácico irradiado a hombro ipsilateral, que se acentuaba con respiración profunda”. También comentó que “estaba en tratamiento con anticonceptivos orales” y que fue operada en otra ocasión de lo mismo. Tras realizarle varias pruebas, la paciente fue dada de alta con el juicio clínico de “dolor torácico pleurítico. Se le pautaron antiinflamatorios”. Varios días después volvió a Urgencias por “aumento de volumen en el muslo. Se le dio de alta con el diagnóstico de linfedema y reposo con pierna elevada y medias de compresión”.

Al no sentir mejora, la paciente acudió a otro hospital público, donde esta vez le encontraron síntomas compatibles con una trombosis en la vena ilíaca izquierda. Y un TAC dio resultados “compatibles con un infarto pulmonar”.

La cirugía es un factor de riesgo para el desarrollo de una trombosis venosa profunda, pero “las guías de práctica clínica del American College of Chest Physicians recomiendan no dar anticoagulantes en una operación como esta”, señala Manuel Monreal, jefe de sección de Medicina Interna del hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona). “El riesgo de tromboembolismo tras operar una hidrosadenitis es mínimo”, precisa y, en cambio, la toma de anticonceptivos sí es importante.

Sin embargo, el doctor Monreal subraya que “también existe el riesgo de sangrar por la medicación anticoagulante. Y en este tipo de operaciones no queda claro cuál de los dos riesgos (la trombosis por la cirugía en un extremo, la hemorragia por los anticoagulantes en el otro) es más probable”.

 

 

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