Estos medicamentos son más cómodos y seguros para el paciente, carecen de interacciones con alimentos y reducen el gasto sanitario

 

“Hemos preparado este documento para intentar convencer a las autoridades competentes para que flexibilicen las limitaciones actuales en la prescripción de los fármacos anticoagulantes de acción directa (rivaroxaban, apixaban, dabigatran y edoxaban) en el tratamiento de la enfermedad tromboembólica venosa (ETV)”.

De este modo arranca la solicitud que la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH), la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV) y la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) han dirigido al Ministerio de Sanidad español para pedir el uso generalizado de los nuevos anticoagulantes orales (NACO) o fármacos anticoagulantes de acción directa para el tratamiento de la trombosis venosa profunda y de la embolia pulmonar.

El texto sostiene que estos medicamentos son más cómodos y seguros para el paciente (con su administración se reduce el riesgo de hemorragias durante el tratamiento), carecen de interacciones con la mayoría de alimentos y reducen el gasto sanitario. Y para demostrarlo, basan su argumentación en artículos científicos elaborados por miembros de estas mismas sociedades y con datos del registro RIETE, con más de 60.000 pacientes en su base de datos.

Con esta solicitud las cinco sociedades médicas se suman a otras iniciativas recientes para reclamar el acceso generalizado a los NACO, como la red La salud del paciente por delante o la Federación Española de Asociaciones de Anticoagulados (FEASAN).

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